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MIS PASIONES SON LA MÚSICA, LAS LABORES, LA POESÍA, LA PINTURA...



CLARO DE LUNA

martes, 10 de agosto de 2021

 LLORO PARA ADENTRO

Hoy no puedo hacer reír

porque hay sombras en mi alma.

Mis grandes facciones

se contraen porque hoy lloro.

Lloro porque me han cortado

un ala de mi débil corazón.

Que no me esperen los niños

hoy mi vida está rota

porque mi ángel voló.

Sé que me esperan,

y quiero correr hacia esa pista,

pero miro y no veo a mis grandes

zapatos coloridos,

mi disfraz de dibujo y color

fantástico:, pero cuando miro al cielo

mi ángel ya no ríe, pero me mira

y me invita a seguir.

Por eso, seco mis lágrimas,

me pongo mi atuendo hechicero,

y en medio de la pista me derrumbo.

Ya no sé que hacer, sólo llorar me queda.

Un triste aplauso, seguido de un silencio.

Pero en mi interior una fuerza emerge.

La música suena con gran vigor

y me envuelvo en mi rutina,

en mis cantos y en mis piruetas habituales.

Los niños ríen, mientras yo me crezco

en mi tarea perenne, y pienso:

que es su tiempo de alegrías.

No entienden de la tristeza adulta.

Ahora el aplauso es desigual,

pero alegre y sincero

Mientras, yo lloro para adentro.

Manuela Llera Ramos

2018

lunes, 2 de agosto de 2021

 

LA ESPERA


Cuando volviste la esquina
y me dijiste a dios
tú me tiraste un beso.
El viento se lo llevó.

Yo regresé a la cocina
hice un plato extraordinario
de pescado sin espina.
Ese que te gusta tanto.

Y me fui para el salón
para preparar la mesa,
puse aquel mantel bordado
con dibujos de cerezas.

Saqué la vajilla blanca
con el filito dorado,
los platos que te gustaban
con cerezas decorados.

Abrillanté los cubiertos  
que parecían de plata
la servilleta en el plato
curiosamente doblada.

Y en el centro de la mesa
un jarrón de porcelana,
con un clavel reventón
alimentado con agua.

A cada lado del centro,
un candelabro posaba,
las velas rojas rizadas.
Las que tanto te gustaban.

Ya la comida está lista
y la mesa impecable,
solo espera tu presencia,
es un día memorable.

Yo me puse aquel vestido
de color rojo amapola,     
el que tu me regalaste,
al otro día de la boda.

Y me peiné para tras
mi pelo negro azabache,
y lo enlacé con la cinta,
la que tú me regalaste.

Y me maquillé la cara
mis labios me dibujé,
del color de las cerezas.
a juego con el mantel.

Y me puse los zapatos
negros de charol brillante,
con los tacones de aguja,
que me hacían tan elegante.

Y me senté en el sillón
tranquilamente a esperarte.
Pero pasaban las horas
y tú nunca regresaste.

Fueron pasando los días,
fueron pasando las noche,
los meses y los años.
Y yo seguía esperándote.

La mesa sigue esperando,  
el mantel es deplorable,
Y las cerezas bordadas,
en su  estado lamentable.                         

Sobre los platos vetustos 
las servilletas fallecen.
Y aquel clavel reventón
en el jarrón ya es inerte.

Y me aliso mi vestido
que carece de colores,
la nieve en mis cabellos
me recuerda mis temores.

Mis labios rojos cerezas
que a ti tanto te gustaban,
ahora son dos finas líneas
completamente plegadas.

Miro al suelo a mi derecha
mis zapatos elegantes
están cubiertos de polvo.
Ahora ya no son brillantes.

Y yo te sigo esperando
sentadita en mi sillón,
con la ilusión que tú vuelvas
para pedirme perdón.   

Manuela Llera Ramos                             

viernes, 5 de mayo de 2017

MI CIELO


En tu lento caminar
yo pienso que nunca llegas,
a la estrella que te di,
la noche de luna llena.

Mis labios arden de amor
a los tuyos van unidos.
El hielo de tu sentir
apaga el fuego encendido.

No sé porqué me soñé
que mi cielo era tu cielo,
y reposando en la luna
yo te rogaba consuelo.

Pero cuando desperté
tus ojos plenos de fuego,
brillaban fieros de amor
y una lágrima rodaba 
dentro de tu corazón.

El tiempo ya había pasado
la rosa ya está marchita.     
En lugar de aquel rosal                                          
sólo quedan margaritas. 

Margaritas desojadas      
de contarlas tantas veces.
Si no te alumbra tu estrella,
ahora tendrás que esperar
a que sea luna llena.

Porque el tiempo no perdona
tu ojos que antes brillaban.
Ya están secos y no ven
esa rosa marchitada.      


Manuela Llera Ramos

 ADIOS MALTI

Llegaste a nuestras vidas un día frío del mes de enero.
Parecías una bolita de algodón minúscula,
o un copito de nieve, cálido.
Llenaste nuestras vidas de alegría incalculable.
Nos regalaste cuatro años de tu corta vida.
Pero tu débil anatomía te jugo una mala pasada y tu tierna médula, se 0
te estranguló.
Dejando a tu cuerpecito en dos mitades,
una vivaracha y la otra: inerte por completo.
Ante esta situación había que tomar una muy, muy difícil decisión.
Despues de un minucioso consenso familiar, entre lágrimas y sollozos, porque sí, los sentimiento no se pueden controlar, ya nos gustaría. ¿Verdad?
Una fría tarde de un miércoles cualquiera, justo a la siete de la tarde te pusieron a dormir un sueñecito muy dulce.
Pero tu pensarías:
"Cómo me ponen a dormir tan temprano, aún es de día, y ésta tampoco
es mi camita”.
Pero eras tan buena y tan noble, que lo aceptaste sumisa como siempre.
Siempre te recordaremos Malti.
Manuela Llera Ramos
Mari Carmen Ramos Silva, Pili Ramos Silva y 16 personas más
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sábado, 12 de enero de 2019

DEJARÁ DE LLOVER


Por mi triste soledad
pasan corazones de hielo.
Yo los sigo en la distancia
mientras desfallecen
en mi helado y triste final.

Mi zozobra me angustia.
Cuando en tus ojos llueve,
yo me ahogo en los arenales
de un desierto gélido.
Y grito, arriba los corazones heridos.

El viento enmudece mi voz,
pero en la distancia se subleva
y oculto en aquella nube, muere,
porque se escapa de mi débil mirada.

Más arriba saldrá a la luz
y mi voz brillará en aquella estrella fugaz.
Tu corazón de hielo volverá
y entonces en tus ojos dejará de llover.

Manuela Llera Ramos

lunes, 16 de julio de 2018

LA LLAMA

Desde mi ventana contemplo la mar,
a veces brava, serena, azul o plateada.
A mis recuerdos vuelve tu imagen.
En la gran roca, te veo, pero no estas.
Allí, en nuestro lugar, miraba tu retrato,
un retrato desvalido, ajado, consumido
por el paso del tiempo, o por mis banales besos
Sigo mirando desde aquí, ya ni tengo fuerzas
para alcanzar mi extensa meta.
No puedo avanzar, mi debilidad es evidente.
Pero un día volveré a esa roca, a nuestra roca.
Quizás sea tarde, no, ¡yo lo lograré!.
Miraré tu retrato por última vez, no, eso no,
no podré, es mi único tesoro, eres tú,
o lo que me queda de ti.
Tú levantaste el vuelo muy alto.
Quizás sin retorno, pero yo espero:
como la roca con su musgo, hasta el final.
Mi mente reposa ¡no sé quien eres!.
Sí, el retrato ajado, tu faz difuminada.
Mis recuerdos desfallecen, pero vuelven.
Como el murmullo de las olas persistente.
Tu retrato tremola en mis débil manos.
Una cruel llama lo alcanza y fulmina.
Mientras las pavesas vuelan a favor den viento:
mi vista las pierde, convertidas en pequeñas hilachas.
Ahora ya no estas, no existes en mis recuerdos
de entonces. Y en el presente ya no te reconozco.         


Manuela Llera Ramos       7- 7 - 2018

jueves, 17 de mayo de 2018

SOÑANDO


Soñé que tu me querías 
soñé que yo te besaba, 
que el cielo se estremecía, 
y las estrellas lloraban. 
Soñé que estaba soñando, 
soñé que me despertaba. 

Soñando estaba una noche, 
vi tu sombra que temblaba, 
al tocarla me decía, 
Ya no soy yo, no soy nada. 
Insistí con gran ternura, 
en mi noche de delirio, 
que la estreché entre mis brazos 
y la mecí como a un niño. 

Al despertar comprobé 
que tu sombra había volado, 
solo me queda de ti 
el recuerdo del pasado. 

  
Manuela  Llera  Ramos              2000